La lucha vecinal, clave para el cierro de pisos turísticos en el centro de Madrid
Los pisos turísticos en el centro de Madrid siguen siendo el caballo de batalla de muchos vecinos
Visitamos a Mercedes, que lleva 68 años viviendo en pleno centro de Madrid, y en la última década ha convivido con tres pisos turísticos sin licencia, por los que se han llegado a pagar hasta 750 euros por una noche. Mercedes era la única vecina al uso del bloque y el resto de propietarios la animaban marcharse. Pero a base de muchas denuncias y multas de hasta 100000 euros ha logrado que ya no haya más pisos turísticos en su bloque. Pero Mercedes sobretodo echa de menos el barrio de antaño. Asegura que cada vez quedan menos vecinos. Es también la queja de Merche, vecina de Lavapiés. Ella ha logrado una orden de clausura para el piso turístico que hay en su bloque, aunque mantiene su actividad. Según el ayuntamiento de Madrid en los últimos dos años el 40% de los pisos han sido retirados de la oferta turística, pero buena parte de ellos pasan al alquiler de temporada y no al residencial. Segúm Ana Pavón , portavoz de la asociación Mad Vut, no se alquilan de forma tradicional porque no es rentable y no hay seguridad jurídica, e insiste en que les cierran porque abaratan la plaza de hotel. También visitamos a Gema, que comparte bloque con 3 pisos turísticos en un piso de 25 metros cuadrados por el que paga más de 1000 euros al mes, también en el centro de la capital, lucha por no perder el contacto entre los escasos vecinos que quedan a través de las asociaciones vecinales, organizando festivales y encuentros. Gema ansía volver a tener vecinos y relacionarse con ellos como se hacía hace años.