Lecciones aprendidas tras la DANA
Después de la tragedia, los avisos tempranos se toman más en serio y hay un miedo que previene a la población ante un temporal
Las lluvias han sido parecidas, con cantidades de agua desorbitadas, más de 700 litros. Pero esta vez, los avisos sí funcionaron. El de la DANA del 24 fue el primer ES-Alert en la Comunidad Valenciana y desde entonces ha habido ya 30. La población sabe lo que son y se sabe cómo enviarlos. Pero no basta con informar, hay que educar a la población para que aprenda a convivir con el riesgo de que esto suceda cada vez con más frecuencia. Y hay otra asignatura pendiente: qué hacemos con todo lo construido en las zonas inundables; en algunos puntos habrá incluso que desalojar. La ley del suelo de 2015 limita la ocupación de zonas inundables. El problema es todo lo construido antes, desde los años 60, a orillas de un Mediterráneo que ahora se ha convertido en una auténtica bomba climática.