Comienzan a aparecer los cuerpos de los 143 migrantes muertos en el naufragio de un cayuco que salió de Mauritania con destino Canarias
Sólo 17 han sobrevivido en este último y más grave naufragio registrado en la ruta canaria de la inmigración
Son las víctimas del último y uno de los más graves naufragios en la ruta canaria de la inmigración, considerada la más peligrosa del mundo. Un nuevo drama frente a las costas de Mauritania. Según la ONG Refugees in Libya, se cree que la embarcación era un cayuco que partió desde Gambia. Aún se espera la confirmación por parte de la embajada sobre si se trata de la misma embarcación que salió de Sami Tenda el 21 de agosto. Sólo 17 personas han sobrevivido de los 160 que viajaban en la embarcación. Hasta el momento solo se han recuperado 70 cadáveres, el resto continúan desaparecidos, todos de Gambia, Zambia y Senegal. El naufragio se produjo a 105 kilómetros al norte de Nuakchot, Mauritania. El cayuco naufragó esta semana y es ahora cuando el mar está devolviendo a tierra los cadáveres de lo que se considera uno de los incidentes más trágicos registrados en la ruta canaria de la inmigración. Las personas a bordo se dirigían hacia las Islas Canarias en busca de mejores condiciones de vida. El naufragio se produjo en aguas del Atlántico, una zona conocida por su peligrosidad debido a las largas distancias, las condiciones meteorológicas adversas y la precariedad de las embarcaciones utilizadas. Las autoridades mauritanas, junto con organizaciones internacionales, han iniciado labores de rescate y recuperación de los cuerpos de los fallecidos, mientras se investiga el origen del cayuco y las circunstancias del accidente. Este suceso vuelve a poner de relieve la creciente presión migratoria en la región y los riesgos que enfrentan miles de personas que intentan alcanzar Europa por vías irregulares. En lo que va de año, la ruta canaria ha registrado un aumento significativo en el número de embarcaciones, muchas de ellas sobrecargadas y sin condiciones mínimas de seguridad.