El calor extremo podría llegar a cambiar los cultivos en España
La fruta de temporada sufre un estrés hídrico que acaba con las cosechas
Con una lona y hojas de palma Álvaro intenta por todos los medios salvar sus tomates. Los cultivos no aguantan los más de 40 grados que sufren en Alicante. Igual que le pasa a nuestra piel, la sobrexposición al sol los quema. Parecido a lo que cuenta un agricultor de almendros. En todo el campo, esto afecta al 20% de la cosecha. Dicen que sin un plan hidrológico nuevo tendrían que abandonar el campo. Ahora solo pueden confiar en que estas olas de calor les afecten los menos posible.