Aumentan en casi un 4% las agresiones de pacientes a médicos
El 50% de las agresiones que sufren los sanitarios no se denuncian
La mesa marca la distancia entre médico y paciente. Invadirla es pisar la línea roja y se debe evitar desde el principio porque de una actitud alterada, a un insulto y una agresión sólo hay un paso. El médico está para ayudar a sanar, no hay motivo jamás para faltarle el respeto. Si la situación se descontrola y el sanitario se ve intimidado debe protegerse como pueda. Hay pacientes que quieren imponer sus reglas y van preparados, incluso con armas blancas. El silencio tampoco es la solución. En 2025 se ha vuelto a batir récord: 879 denuncias, 32 más que el año anterior. Y eso que casi en el 50% de los casos, se opta por no denunciar. Así que el número real se entiende que es mayor. Más de la mitad de los episodios violentos se dan en Atención Primaria, en horario laboral y, sobre todo, contra mujeres. Se rozan ya las 9.000 denuncias desde que iniciaron los registros en 2010. Ya sólo el hecho de que tuvieran que empezar a contabilizarse, nos sugiere la dimensión del problema. Las consecuencias, además, no son solo físicas, también son psicológicas.