Adiós al drago centenario de Los Realejos tras casi 300 años de historia
Las últimas borrascas han acabado derribando el símbolo de este municipio tinerfeño
Eran las ocho de la tarde del miércoles en Los Realejos (Tenerife). Llovía mucho y la gente estaba en casa. Pero, de pronto, un estruendo los sacó a la calle. Salieron asustados y se encontraron con el drago de San Francisco en el suelo. Un día después, los vecinos todavía no dan crédito, porque este drago centenario ha sido su emblema, el símbolo de esta villa canaria desde hace casi tres siglos. La causa del derrumbe no está clara, pero el alcalde apunta a las últimas borrascas que han golpeado la isla una tras otra. Explica que habrían tenido un efecto esponja en la copa del árbol, aumentando mucho su peso, lo que acabó por tronchar el tronco. Los vecinos de Los Realejos están desolados, porque en sus 270 años de vida el drago siempre estuvo en el centro de sus vidas, de sus fiestas, de sus procesiones. Está en la memoria colectiva de varias generaciones. Con 17 metros de alto, hasta ahora lo había resistido todo. Pero esta nueva forma de llover, tan intensa y continuada, supone una nueva amenaza para estos árboles de copas gigantes y frágil equilibrio.