Podemos respalda el decreto de vivienda pero acusa al Gobierno de favorecer al IBEX 35 con el decreto fiscal
Además critica la “actitud servil” de la ministra de Defensa tras amenazar Trump con abandonar las bases españolas
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha criticado este lunes en rueda de prensa el real decreto ley de medidas fiscales aprobado por el Gobierno, al que considera “ineficaz” y “claramente insuficiente” para proteger a la ciudadanía. Fernández considera que la norma “no va a servir para bajar los precios” y ha denunciado que está diseñada “para recoger el apoyo de la derecha y las demandas de las grandes empresas”. Por ello, ha acusado al Ejecutivo de coalición de PSOE y Sumar de priorizar los intereses empresariales frente a los de la población: “Entre topar los precios para proteger el bolsillo de la gente o rebajar los impuestos para proteger la cuenta de resultados del IBEX 35, el Gobierno ha optado por el IBEX 35”. En este sentido, ha añadido que la situación actual “solo servirá para que las grandes empresas vuelvan a hacer un gran negocio a costa de las clases trabajadoras” y ha defendido que “los efectos de esta guerra los tienen que pagar Repsol y las grandes compañías”. Sobre el decreto de vivienda, el portavoz ha avanzado que su formación votará a favor al considerar que incluye medidas “que pueden ser positivas”. No obstante, ha cuestionado la estrategia del Gobierno de tramitarlo por separado porque cree que si se hubiera incluido en un único decreto, a las derechas les habría resultado más difícil votar en contra. En materia de política internacional y defensa, el portavoz de la formación morada ha cargado duramente contra la ministra Margarita Robles, a la que ha acusado de mantener una actitud “lacaya y servil” hacia Estados Unidos, “que roza el esperpento”. A su juicio, resulta “una humillación constante” que el Ejecutivo mantenga el compromiso con la presencia militar estadounidense en España, y ha criticado que “mientras Donald Trump plantea sacar a los soldados de las bases, el Gobierno español garantiza su permanencia”, algo que ha calificado como “una auténtica vergüenza”.