Maíllo acelera en un enésimo intento de unificación de la izquierda
El líder de Izquierda Unida interpela también a Podemos que responde con críticas a quienes "regalan" su voto al PSOE
Antonio Maíllo en su minuto de gloria. Con más atención de la que suele tener, por aquello de haber puesto voz al "entierro" entre comillas del proyecto Sumar. "Hay que ir más allá, necesitamos organizar la esperanza. Agruparnos en torno a un proyecto movilizador, dirigirnos a la gente y dejar de hablar de nosotros mismos", ha dicho. Si hay que " ir más allá" es porque lo que hay se les queda corto. Así pues, el lïder de Izquierda Unida habla ya en su habitual lenguaje - "una herramienta de transfromación", el el concepto que maneja- de lo que viene a ser el enésimo intento de unificación de la llamada "izquierda a la izquierda del PSOE". Después del pacto de los botellines, que les llevó al Gobierno, pero no ha tenido continuidad histórica. Después del momento Magariños de Sumar, aquel "ilusionante" estreno lastrado por el recelo con Podemos. La nueva aventura busca el reencuentro con Belarra, Montero y los suyos, que no parecen estar del todo por la labor. La secretaria política y eurodiputada de Podemos, Irene Montero, considera que "el problema de la izquierda y lo que la fragmenta es pedirle el voto a la gente de izquierdas para luego regalárselo al Partido Socialista". Léase lo que debe entender ella que están haciendo los partidos de la órbita de Sumar. Maíllo ha confirmado que llevan un tiempo trabajando en la reordenación de su espacio político, con la idea de que no les pillen con el paso cambiado unas elecciones que pueden ser en cualquier momento.