La cumbre progresista de Barcelona sirve para el reencuentro con México
Primera visita oficial de un mandatario mexicano en ocho años
Primera visita oficial de México en 8 años, tras los roces por las exigencias de perdon al rey por los abusos en la Conquista de América. Encuentro favorecido por los recientes comentarios de Felipe VI.
La llegada de Sheinbaum tiene dimensión de encuentro bilateral que deja atrás cualquier atisbo de crisis entre ambos paises. Todo dentro de la IV Reunion en Defensa de la Democracia que es, en la práctica, un foro de izquierdas y centro izquierdas en contra del trumpismo y auge de los movimientos de ultraderecha.
En ella los mandatarios latinoamericanos han hecho equilibrios entre la crítica y la diplomacia con Estados Unidos. Con alguna alerta sobre nuevas crisis en el horizonte auspiciadas por Trump como una posible invasión de Cuba.
Una cumbre además con revuelo interno por estas descalificaciones de isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, que calificó a algunos de sus participantes de narcoestados, en referencia a México, Brasil o Colombia.
Sanchez pidió ayer disculpas por ello al presidente brasileño Lula da Silva. El resto de líderes, que podían haberse sentido señalados, como el colombiano Gustavo Petro, han evitado pronunciarse sobre este asunto.