Gaza, donde la vida resiste
Una exposición fotográfica muestra historias que los desplazamientos forzosos no logran acallar
La cara, el espejo del alma, habla sin formular palabra. Malák, Yamila, Muayyad o Mahmoud son el retrato de una vida marcada por el conflicto. Palestinos, refugiados, supervivientes por encima de todo. Así se retrata la vida misma: infancias masacradas, sin perder la ilusión por el juego. Son los que se abren camino cuando la meta es incierta. Porque una lona gastada no los protege de los bombardeos, pero dice más que cualquier discurso. Sus miradas son el reflejo de lo que han visto, también el único atisbo de quien los retrata, porque nadie firma estas fotografías.