Zaragoza, primera ciudad en integrar a las parroquias como puntos de atención a mujeres maltratadas
Para las mujeres que se plantean denunciar es clave encontrar espacios seguros donde verbalizar su situación
A Gonzalo, sacerdote de la parroquia de la Sagrada Familia de Zaragoza, le tocaron de cerca dos crímenes machistas en el barrio. Pensó que algo más se podía hacer, y eso ha convertido a Zaragoza en la primera ciudad en sumar las iglesias como puntos de atención. El convenio se ve con recelo en asociaciones como Somos Más, diez años apoyando a las víctimas de violencia de género con escasa ayuda institucional. Defienden desde el Ayuntamiento el valor de la cercanía. Una puerta más que se abre, pero que nace cuestionada.