X043-IMAGENES GC PLANTACION MARIHUANA
La Guardia Civil y Mossos d’Esquadra, en el marco de la operación “Krippy”, han desarticulado una organización criminal que operaba bajo otra trama empresarial dedicada a la venta de productos de growshop, pero que en realidad suministraba de forma coordinada el material necesario para la instalación y mantenimiento de plantaciones de marihuana a gran escala. Cuatro personas han sido detenidas y dos investigadas por estos hechos. Dos de los detenidos han ingresado en prisión por ser los máximos responsables de la organización criminal investigada. Además, se ha decretado el cese de las actividades de las empresas y bloqueos de las cuentas bancarias y patrimonio de los mismos, valorado en unos 800.000 euros. Se han llevado a cabo trece entradas y registros, doce de ellos en la provincia de Tarragona, concretamente en Tarragona, Torredembarra, Salou y Perafort; y uno en Peligros, Granada. En estos se han intervenido 240.000 euros en efectivo, cuatro vehículos (dos furgonetas, un turismo y una motocicleta), material tecnológico y numerosa documentación de interés para la investigación. Gracias a esta operación se ha destapado que las empresas investigadas no solo comercializaban productos aislados, sino que ofrecían un servicio integral, suministrando todos los elementos necesarios para la instalación completa de cultivos ilegales de marihuana (iluminación, ventilación, sistemas de riego, fertilización y control ambiental), facilitando así la puesta en marcha y mantenimiento de las plantaciones. Estructura y funcionamiento del entramado La organización presentaba una estructura jerarquizada con un núcleo directivo encargado de la toma de decisiones estratégicas y la coordinación de las distintas sedes. Estas empresas, ubicadas en diferentes puntos del territorio nacional, operaban de manera discreta, sin actividad comercial visible al público, funcionando habitualmente a puerta cerrada salvo en momentos puntuales de carga y descarga de mercancías. La investigación ha permitido constatar que estas sociedades mercantiles, aparentemente independientes, funcionaban en realidad como una única estructura empresarial coordinada. Este entramado compartía recursos logísticos, operativos y comerciales, incluyendo plataformas de venta, gestión de personal y distribución de mercancía, actuando de forma unificada bajo una dirección común. Aunque la actividad declarada era la venta mayorista a establecimientos, la investigación ha evidenciado una doble operativa diferenciada. Por un lado, la venta a otras empresas, con menor margen de beneficio y apariencia de legalidad, y, por otro, la venta directa a organizaciones criminales dedicadas al cultivo internacional de marihuana, con mayor rentabilidad económica y realizada al margen de los canales legales de facturación. Estas ventas directas se efectuaban mayoritariamente en efectivo, sin emisión de factura, con el objetivo de evitar la trazabilidad de las operaciones. Doble contabilidad y gestión del efectivo Los agentes han acreditado la existencia de una doble contabilidad: una oficial, declarada ante la administración; y otra paralela, vinculada a los ingresos procedentes de las ventas ilícitas. Estas operaciones se realizaban mayoritariamente también en efectivo para evitar su trazabilidad.
DESCRIPCIÓN DE IMÁGENES
1.- OPERACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL