Cada vez más personas recurren a los auriculares para evitar conversaciones o tener momentos de reflexión
Estos aparatos no solo se usan para escuchar música o el podcast favorito
Se han convertido en una extensión de nosotros mismos. Pero su uso continuado está jugando en nuestra contra. Uno de cada diez jóvenes menores de 23 años tiene déficit auditivo. Porque la audición perdida es irrecuperable y lo que puede parecer una anécdota. Es realmente un problema, porque la sordera va en aumento. Nos gusta aislarnos del ruido de fuera, también haciendo ejercicio, pero hacerlo subiendo decibelios puede convertirse en algo insano. Porque se puede poner ritmo a la vida, sin que los decibelios estropeen el mejor de los sentidos para disfrutarla.