La trampa en la que cayeron los presuntos asesinos de Francisca Cadenas
Los investigadores colocaron micrófonos en la vivienda y en los vehículos de ambos
Apenas 40 pasos separan el domicilio de Francisca de la vivienda donde se hallaron sus restos, la misma distancia que hay desde ese lugar y el callejón donde se la vio con vida por última vez. El primer informe de la UCO ya apuntaba que “el autor del crimen tendría una vinculación con alguna de las viviendas situadas en el corto recorrido que estaba ejecutando Francisca…”. Fue el paso previo a una estrategia que estrechó el cerco sobre los dos hermanos. Al hablar de uno de ellos, el marido de francisca alude hoy sin saberlo a una de las tácticas de los investigadores: siembran toda clase de señales alusivas a la investigación para que los hermanos sientan presión y hablen entre ellos. Mientras, colocan micrófonos en la vivienda y en los vehículos de ambos. Dos frases pronunciadas en voz alta y en solitario por cada uno de ellos en sus coches resultan reveladoras. En otra investigación, la Guardia Civil también registró soliloquios fundamentales, los de Ana Julia Quesada, que también pronunciaba en voz alta en su coche. Frases que la relacionaban con el crimen del pequeño Gabriel.