Un sueño frustrado para muchos migrantes en Ceuta comienza para otros con los que se cruzan
Los migrantes se marchan porque no tienen comida ni donde dormir
Los que acaban de llegar, primeros metros en tierra española, se cruzan sin apenas mirarse con los que después de unas horas deciden volver a Marruecos. Es la paradoja de la caótica situación en Ceuta. Para unos de vuelta a casa, se acabó la aventura. Y en otro punto de la frontera llegada masiva con la intención de encontrar un trabajo. Razón de peso para lanzarse al mar y con lo puesto entrar en España. Las redes sociales espolean la idea de intentarlo. Una aparente sencillez que invita a unirse y cruzar. También se difunden videos con decenas de inmigrantes en traslados organizados bajando de camiones junto a la frontera. Todo esto ante la falta absoluta de intervención de los agentes marroquíes, pero la realidad es otra y los motivos para marcharse después de unas horas también son contundentes. Los hay que siguen nadando hasta Ceuta o que en Marruecos sueñan con cruzar y quedarse en la próxima ocasión.