Un Sorolla perdido en Sevilla
Todo comenzó con un descuido de los propietarios y acabó con el cuadro en casa de un murciano que lo encontró en la calle y le gustó el marco
Con una pincelada de surrealismo comienza la historia de Andrés y el Sorolla perdido. Sus propietarios se despistaron y lo dejaron en la calle. A un turista murciano le gustó el marco y al verlo tirado en medio de la calle se lo llevó. A la marina con un velero en el horizonte no le prestó atención hasta el día siguiente, cuando llamó a una casa de subastas y se enteró de que sus propietarios lo estaban buscando. La obra podría alcanzar un valor de 40.000 a 150.000 euros.