Siete años después, la UCO reabre el caso de Francisca y apunta al hermano del principal acusado
Los agentes vuelven a analizar los teléfonos y un pendrive en busca de pruebas que confirmen la implicación de Manuel tras detectar graves errores en la primera investigación
La Guardia Civil ha reactivado, siete años después de la desaparición de Francisca, la investigación sobre el caso que sacudió al municipio. La Unidad Central Operativa (UCO) revisa ahora los indicios y contradicciones que en su día pasaron inadvertidos, con el objetivo de determinar la participación activa de Manuel, hermano del principal acusado, Julián. Según fuentes del caso, la primera noche, alertados por el hijo de la víctima, dos guardias accedieron a la vivienda de los sospechosos. Creyeron que el bulto que yacía en una cama era un familiar enfermo y no registraron un hueco oculto tras unas maderas. Pese a las sospechas de los familiares, los investigadores no regresaron con orden judicial y se centraron en la hipótesis de una desaparición voluntaria, aunque el teléfono móvil de Francisca se apagó apenas diez minutos después de perder el contacto. Durante años, la instrucción se desvió hacia un temporero, la última persona que vio con vida a la mujer. Ahora, la UCO ha retomado el expediente, reconstruido las declaraciones y detectado contradicciones entre los hermanos Julián y Manuel. Los agentes confían en obtener nuevos indicios del análisis de antiguos teléfonos móviles, los actuales y un pendrive intervenido recientemente.