Sevilla desafía al calor sin perder atractivo para el turismo
La capital hispalense continúa recibiendo a centenares de miles de turistas en julio y agosto
Que el verano sevillano viene acompañado de temperaturas extremas es algo conocido dentro y fuera de España. Sin embargo, para muchos turistas, una cosa es escucharlo y otra muy distinta comprobarlo en primera persona bajo un sol que supera con facilidad los 40 grados. Pese al intenso calor, la ciudad sigue recibiendo a centenares de miles de turistas durante julio y agosto, dispuestos a recorrer sus principales rincones y disfrutar de su patrimonio. Muchos reconocen que las altas temperaturas obligan a cambiar horarios, buscar sombra y mantenerse hidratados, pero aseguran que la experiencia merece la pena. Además, las jornadas más calurosas tienen un efecto que algunos viajeros valoran positivamente: menos colas y menos aglomeraciones para entrar en museos y otros atractivos turísticos de la ciudad.