El sector del automóvil toma conciencia e implementa sistemas de seguridad para evitar olvidos
Existen aplicaciones, que al llegar al destino, nos recuerdan que hay un bebé a bordo
Esa vorágine acelerada en la que, a veces, se vive repercute en el cerebro. Un bloqueo que impide recordar qué se ha hecho y qué falta por hacer. Sobrecarga mental con consecuencias difíciles de asumir. En Europa de 2006 a 2019, noventa y tres menores fueron olvidados en el coche. El sector del automóvil toma conciencia. Los nuevos vehículos ya nos preguntan si han bajado todos y nos piden comprobar que no queda nadie en los asientos traseros. Otros incluyen sensores de detección de niños olvidados. Pero no todo el mundo se puede permitir estos sistemas de seguridad. Hay aplicaciones, que al llegar al destino, nos recuerdan que hay un bebé a bordo. No siempre se puede confiar en el cerebro.