Las salinas de Añana son la fábrica de sal en activo más antigua del mundo
Combinan tradición, paisaje y producción artesanal en uno de los enclaves salineros más singulares de Europa
Miles de terrazas blancas se extienden por el Valle Salado de Añana formando un paisaje único que sorprende por su belleza y valor histórico. Este enclave alavés alberga una de las explotaciones salineras más antiguas que continúan activas en la actualidad, tanto en España como en Europa. La sal se obtiene a partir de la salmuera que brota de manera natural desde hace miles de años. A través de una compleja red de canales, el agua llega hasta las eras donde el sol, el viento y la experiencia de los salineros hacen posible la producción de este apreciado mineral. La campaña de recogida se desarrolla entre mayo y septiembre, manteniendo un proceso artesanal que ha pasado de generación en generación. Una actividad que estuvo cerca de desaparecer, pero que logró reinventarse y recuperar su protagonismo. Hoy, las salinas son también un importante reclamo turístico y proporcionan empleo a unas 50 personas, demostrando que tradición, patrimonio y futuro pueden convivir en un mismo lugar.