El enamoramiento convierte el cerebro en una ensalada de sustancias químicas

Se dispara la dopamina, el neurotransmisor que interviene en el sistema de recompensa, y baja la serotonina

19 de abril 2026 - 18:08

Madrid

Cuando nos enamoramos, nuestro cerebro se intoxica. Se dispara la dopamina, el neurotransmisor que interviene en el sistema de recompensa, curiosamente baja la serotonina. "Como ocurre en los trastornos obsesivos compulsivos, porque esto favorece obsesionarse con la persona", explica el neurocientífico Jonathan Benito. "Disminuye la función de la corteza prefrontal que nos hace ver los defectos de la otra persona", añade. ¿Y qué pasa con las hormonas sexuales? "En los hombres baja la testosterona para aumentar el apego y en las mujeres sube para aumentar el deseo sexual", comenta. Los receptores de toda estas sustancias varían e influyen, por ejemplo, en ser más o menos enamoradizos. Si hay ruptura, entran en juego unos receptores asociados a los estados de estrés. "Lo primero que se activa es una incapacidad para sentir placer", afirma Miguel Pita, genetista de la UAM. Las neuronas necesitan tiempo para enterarse de que hay que pasar página.

Atlas News
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