El registro del habitáculo en Traspinedo podría ser clave para resolver el crimen de Esther López
La Guardia Civil lo ha inspeccionado en busca de posibles restos biológicos de la víctima
El acusado de asesinato llega a la que fuera su vivienda y escenario del crimen. Allí trabajan los equipos de criminalística e inspecciones oculares. En la habitación con litera que ocultaba el zulo que la Guardia Civil no vio en el primer registro, hay una trampilla que había sido supuestamente sellada con losetas por los padres de Óscar. Unas escaleras dan acceso a lo que fue una bodega, con 30 cm de agua que hay que retirar. Buscan restos biológicos de Esther López que reafirmen que murió en esa casa donde ya encontraron una fibra de su ropa. En el sumario, las pruebas de la Guardia Civil apuntan a que, tras el atropello, Esther López malherida estuvo en la vivienda. Su móvil encendido esa madrugada entró en modo avión cuando la madre llamó tres veces, pero se conectó a las wifis de los vecinos buscando señal. Por eso, y por los pasos de Óscar con su vehículo y su GPS del móvil, saben que a las 21:21 paró en la cuneta donde fue encontrado el cuerpo. La tesis es que estuvo a la intemperie 24 días, pero a los forenses les llamó la atención las manos con la piel blanquecina, lo que se conoce como 'manos de lavandera’, porque había estado en contacto con agua o con humedad.