Una plaga de palomas en el barrio de Arganzuela
Los vecinos no pueden salir ni abrir ventanas porque una mujer les da de comer kilos de comida
En el barrio de Arganzuela, en Madrid, los restos en aceras y en las lunas de los coches muestran quiénes son los enemigos de los vecinos. Se trata de una plaga de palomas provocada. Sí, no es fortuita y llevan años sufriéndola. Los vecinos se enfrentan a una situación insostenible. Son miles y la invasión empieza cuando se dirigen como bólidos hacia una mujer de mediana edad que lleva años alimentándolas con kilos de pienso y arroz a diario, lo hace a cualquier hora, incluso de noche y a escondidas. La Policía Local ya la ha multado varias veces porque dar de comer a las palomas está totalmente prohibido, pero ella se declara insolvente.