El ping pong, una terapia inesperada contra el parkinson
La práctica de este deporte mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes
A Dolors, el parkinson le había aislado. Le daba miedo hasta salir sola de casa. Su enfermedad le provocaba angustia, temblores y muchas limitaciones físicas. Pero el tenis de mesa le cambió la vida. También a Joaquim. El ping pong focaliza su atención en la pelota, en la pala, en sus manos. Y eso mejora su vida diaria. Y les ayuda a socializar y sacarles del aislamiento en el que estaban por su enfermedad.