Las personas con mascotas no encuentran alquileres
Dueños como José María tienen que dar en adopción a sus perros
Cuando el acceso a un alquiler es de por sí difícil, cualquier requisito adicional no es de buen agrado. Cada vez son más los propietarios que no aceptan mascotas en sus pisos. En caso de querer tener una, el precio del alquiler varía desproporcionalmente. En Valencia los pisos baratos ya no solo vetan a perros y gatos, sino también a parejas. Y en A Coruña, solo el 7% de los alquileres permiten mascotas. Los arrendadores alegan problemas de mantenimiento o ruido y dado el panorama los arrendados solo pueden acatar la exigencia. Uno de ellos es José María, que ha afrontado este problema de la única manera que pudo hacerlo, dando en adopción a Luna y Era. A sabiendas de que la vivienda ya es un problema de por sí, esta situación es otra piedra más en el camino.