Los peregrinos de DisCamino alcanzan la catedral de Santiago con mucha fuerza y emoción
Ni las cuestas, ni el calor, ni la discapacidad son obstáculos para cumplir con la meta
Un total de 980 kilómetros desde Sevilla hasta la catedral de Santiago. Esa es la distancia que han recorrido cinco peregrinos con discapacidad y muchas ganas de superarse. Ni las cuestas, ni el calor, ni la discapacidad son obstáculos para cumplir con esta meta. En 2009 Gerardo Fernández impulsó esta idea y 17 años después sigue su legado. Tras dieciséis días pedaleando son muchos momentos los que quedan en el recuerdo. La emoción al llegar al Obradoiro hace olvidar todos los malos momentos, todos con el mismo lema: que nadie te diga que no puedes.