La peculiaridad del Alvia: ni estaba localizado con precisión ni se supo su descarrilamiento hasta verlo
La geolocalización no ha sido una prioridad para la red de ferrocarril
El centro de control de Atocha sabía en qué tramo de la vía estaba el Alvia, pero no lo tenía localizado con total precisión. El sistema LZB de este tipo de tren no lo permite. Esto es lo que ve Atocha: diferentes tramos. Sabe si el tren ha superado un punto y si ha llegado al siguiente, pero entre las balizas hay varios kilómetros de distancia. La geolocalización no ha sido una prioridad para la red de ferrocarril. No se ha considerado imprescindible para la seguridad, sin embargo, el estándar europeo sí lo contempla para la alta velocidad y será una realidad en toda la red dentro de unos años. Que Renfe quiere mejorar la geolocalización de los trenes es una realidad, de hecho, hace tan solo un mes abrió un concurso para tener un nuevo sistema. En el documento de licitación, explica que, en situaciones críticas como cortes de energía, fallos de red, pérdida de señal GPS o interrupciones en la comunicación entre tren e infraestructura, los sistemas actuales pueden quedar inoperativos.