La OMS elige a España para promover un futuro más saludable y sin tabaco en Europa
Expertos y asociaciones reclaman endurecer la regulación para frenar el acceso de los menores a productos con nicotina
España se ha convertido este año en la sede de la gran jornada europea contra el tabaquismo organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un encuentro que ha puesto el foco en el crecimiento del consumo de vapeadores y productos con nicotina entre adolescentes y jóvenes.
Según datos de la OMS, 15 millones de adolescentes consumen cigarrillos electrónicos en todo el mundo. En España, el 22% de los jóvenes de entre 15 y 16 años asegura haber utilizado vapeadores recientemente, una cifra que preocupa a expertos sanitarios y asociaciones de prevención.
Durante la jornada, representantes del ámbito sanitario alertaron de que los vapeadores están normalizando el consumo de nicotina entre menores y advirtieron de que no pueden considerarse una moda pasajera. El presidente de la Asociación Española contra el Cáncer, Ramón Reyes, insiste en la necesidad de actuar cuanto antes para evitar que una nueva generación quede atrapada por la adicción.
La reina Letizia también se ha sumado al mensaje de prevención y recuerda que, si ya se conocen las consecuencias del tabaco convencional, no tiene sentido normalizar el consumo de otros productos que también contienen sustancias perjudiciales para la salud. Además, advierte que las modas son pasajeras, pero los daños para la salud pueden ser irreversibles.
Las asociaciones de prevención del tabaquismo reclaman endurecer la legislación sobre vapeadores y tabaco calentado. Entre las medidas que consideran prioritarias destacan limitar la publicidad, aumentar los impuestos y restringir el acceso de los menores a estos productos.
Durante el encuentro también se ha denunciado la influencia de la industria tabaquera y su capacidad para frenar determinadas políticas de salud pública, como el empaquetado neutro o las restricciones publicitarias. Las organizaciones participantes insisten en que el tabaquismo sigue siendo una de las mayores amenazas para la salud pública mundial y piden medidas urgentes para proteger a los más jóvenes de la adicción a la nicotina.