Miles de personas penetran durante la noche en Ceuta
El agotamiento físico y la intemperie marcan las primeras horas de los jóvenes que logran sortear los controles fronterizos
Sorteando las luces de las patrullas y bajo el claro de luna se recortan sin cesar cientos, miles ya, de siluetas que aprovechan la oscuridad para seguir cruzando la frontera. Tratando de llegar a la orilla, al límite, con ayuda o no de flotadores. Casi sin fuerzas, a tientas, escalan las rocas para alcanzar la cima y lo celebran como un triunfo ante los focos de las cámaras, porque muchos otros compatriotas, lo saben, han perdido la vida en el mismo intento. Descalzados, empapados, con lo puesto, cientos de marroquíes han pasado la noche a la intemperie. Muchos, con hogueras improvisadas, agrupados en la playa buscando un plan que no existe, otros tratando de dormir al raso, en cualquier esquina. La mayoría vagando por las calles de una ciudad sumida en el caos, a pesar del despliegue militar.