Miedo a envejecer o cómo la midorexia ya es una epidemia silenciosa entre los jóvenes
El culto a la juventud, los retoques estéticos y las redes sociales alimentan una ansiedad generacional que va mucho más allá de las arrugas
El miedo a envejecer tiene nombre: midorexia. Y aunque el paso del tiempo debería ser sinónimo de experiencia, lo cierto es que para muchos jóvenes hoy es una fuente de vértigo, incluso de problemas mentales. “Tengo miedo del tipo de futuro que me espera”, confiesa una joven. “Cada vez tengo más miedo, le voy viendo las orejas al lobo”, añade otro treintañero. Este temor irracional a cumplir años se ha convertido en una batalla contra lo inevitable. “Ese elixir de la eterna juventud pretende ganarle la partida a la vida”, explica el psicólogo José Antonio Galiani, del Centro Galiani. Y en esa partida entran desde rutinas de skincare a los retoques estéticos, incluso en personas de apenas 26 años. Pero no todos se dejan arrastrar por esta corriente. “Me cuido, pero envejecer tenemos que envejecer todos”, dice una joven con naturalidad. “Me gusta como soy”, añade otra, reivindicando una belleza sin filtros. Las redes sociales, sin embargo, no ayudan. “Ves a influencers con piel perfecta y piensas que no estás en la edad”, comentan. La presión estética y la comparación constante alimentan una ansiedad que los expertos invitan a desmontar. “El mayor consejo es naturalizar el proceso de la vida. Dar las gracias y un abrazo a la vida”, afirma Galiani. Porque el tiempo, lejos de ser un enemigo, puede convertirse en un aliado: “Cuanto más mayor, más a gusto con uno mismo”. El verdadero reto no es frenar el envejecimiento, sino dejar de temerlo. Y empezar a verlo como lo que es: una forma más de crecer.