Mario Jara es una de las últimas de las víctimas identificadas y murió el día de su cumpleaños
Volvía junto a varios compañeros y profesores de examinarse de oposiciones en Madrid
El hijo de Charo, Mario Jara, es una de las últimas víctimas mortales confirmadas. Murió el mismo día que cumplía años. Volvía de hacer unas oposiciones en Madrid, pero ya hoy les han confirmado la fatalidad. Esther se había examinado también con ellos y minutos antes le propusieron tomar ese café porque a los dos minutos ocurrió la tragedia. Esther asegura que "tenía claro que nos íbamos a morir allí. Yo lo tenía claro". Otro opositor que viajaba en ese tren era Eduardo Domínguez, de 52 años, y natural de la localidad onubense de Gibraleón. A su muerte se suma la de otro vecino José María Martín, de 37 años, muy conocido en el pueblo porque estaba muy vinculado a la Hermandad del Santo Entierro. El llanto llega también al municipio de Alcorcón, en Madrid, que hoy llora la muerte de María del Carmen, profesora de niños con capacidades especiales y muy querida en el centro.