El mal uso de las bengalas, a punto de provocar una tragedia
Un cohete lanzado desde la calle impacta en una vivienda vacía que queda completamente calcinada
Completamente calcinada. Así ha quedado la vivienda que en plena tarde de Nochevieja ardía en Madrid. En mitad de la calle y rodeado de personas, un joven sujetaba un cohete que, al lanzarlo, impactó directamente en el octavo piso, desatando el incendio. Los equipos de bomberos tiraron la puerta abajo para acceder al domicilio, que afortunadamente estaba vacío en el momento del suceso. Estos gestos son cada vez más comunes en la última noche del año, aunque existe una normativa que regula el uso de artificios pirotécnicos, y los riesgos siempre están presentes. Un experto explica que "si lo tira en mitad de la gente está incumpliendo la norma de uso", y que según la carga explosiva deben cumplirse unas medidas de seguridad determinadas. "Viene todo indicado en cada artificio", advierten, recomendando comprarlos en centros autorizados, leer bien las instrucciones y evitar aglomeraciones. En caso de incendio, un bombero recuerda que "iremos cerrando todas las puertas que dejemos atrás". Un uso indebido de estos artefactos podría acarrear sanciones de hasta 3.000 euros.