Jóvenes, adolescentes y menores: los migrantes que han luchado hasta la extenuación por conseguir una plaza en el campamento del puerto de Ceuta
Centenares de migrantes han tratado de pasar el cordón policial desesperados y algunos han resultado heridos
Con una pequeña riñonera o bolsa de plástico, la mayoría solo con lo puesto, van pasando uno a uno. Son todos jóvenes, hombres, aunque tambien hay adolescentes y niños. Les vemos agolpados frente a los furgones policiales, cansados tras días y noches enteras durante un mes y medio a la intemperie. Desesperados por conseguir alguna de las 1.700 plazas en las nuevas intalaciones sabiendo que no hay sitio para todos. Difícil resisistir ante tanta tensión y muchedumbre. Fíjense cómo cae al suelo este niño al que nadie recoge o cómo este otro de la camiseta marrón está a punto de desfallecer. La Policía carga ante la avalancha de migrantes que intentan cruzar. Los agentes dejan pasar a un joven con la cara ensangrentada por una brecha en la cabeza. Es tal la desesperación que algunos se arrastran por el suelo intentando acceder. Descalzos, se ponen las zapatillas que encuentran de otros para poder seguir. Miren al joven de la sudadera rosa empujado por la masa. A la derecha un niño en calzoncillos se da prisa por ponerse un pantalón. A este otro hombre los agentes le levantan del suelo, pero apenas puede caminar. Mientras, este menor, descalzo, con las chanclas en la mano, le apartan de la avalancha y le dejan sentado en la acera. Él se cubre en la cabeza sin saber qué va ser de él.