Investigadores canarios escuchan a los cetáceos para protegerlos del calentamiento global
Durante la investigación luchan contra las corrientes y los ataques de animales marinos
La tranquilidad de las profundidades se quiebra con sonidos como el un barco que se escucha a 900 metros bajo el nivel del mar y afecta a los cetáceos especialmente sensibles. Para conocer mejor a los habitantes del océano, investigadores canarios han recorrido el equivalente a doce veces el archipiélago con unos gliders. Sumergidos hasta 1000 metros de profundidad, llevan tres años captando señales inéditas de ballenas y sus pilotos luchan contra las corrientes desde el laboratorio. Es el mayor proyecto de medición bioacústica de la Macaronesia para proteger a estos gigantes marinos del calentamiento global y la acción humana.