La investigación del accidente de Adamuz se centra el el coche 6 y la rotura de la vía
Todas las hipótesis están abiertas
El vagón 6, el que descarriló, mantiene sus ruedas, pero están fuera del rail, y ahí está la clave del accidente. Porque cuando un descarrilamiento no pasa en la cabeza tractora, es porque ha fallado la vía o la rueda. La rotura de la vía es la primera evidencia y ya se analiza en el laboratorio donde ha sido llevado el trozo de rail. La fatiga a la que se refieren puede estar motivada por las vibraciones que han sido denunciadas por maquinistas y usuarios en todas las compañías. Unas ruedas en mal estado por frenazos, por ejemplo, dejarían también en las ruedas de los trenes una señal, se vuelven cuadradas. Las vibraciones también pueden afectar a las placas que unen los tramos, dan continuidad al rail y evitan el traqueteo, porque pueden estar más separadas y no haberlo detectado los sensores. También creen que se debe analizar el cambio de agujas en la vía, que no se utilizaba, pero está. El hecho de que haya otras roturas a lo largo de la vía indica, para otros expertos, que son la consecuencia, aunque esas deformaciones no se parecen al corte limpio que se analiza.