La indignación por la muerte de Maricarmen recorre España
Valencia amanece con un monolito en su recuerdo, mientras Barcelona, Sevilla y Granada mantienen campamentos ciudadanos que no dejan de crecer
Con un monolito improvisado en recuerdo a Maricarmen ha amanecido Valencia. La rabia por su muerte se ha repetido en otras ciudades de España. En Barcelona crece el enfado, una rabia que mantiene a centenares de personas en la acampada, como símbolo de lucha. Con un monolito improvisado en recuerdo a ella en Valencia. La indignación viaja de norte a sur. En Sevilla ponen flores en un altar con mensajes de apoyo. La lucha sigue en un campamento ciudadano que no deja de crecer. «Seguiremos contigo», le escriben en Granada, donde la plaza se sigue llenando de tiendas dispuestas a continuar con la lucha.