Una iglesia reconvertida en gimnasio
Un club deportivo ofrece una segunda vida a este templo en desuso
Después de tres años de puerta cerrada, de que no entrara ni un alma, la Iglesia de Nuestra Señora de Begoña, punto de encuentro espiritual en Sestao durante generaciones, se convierte en un punto de encuentro para cuidar el cuerpo. El proyecto lleva años maquinándose. Un gimnasio que no reniega de esos elementos que recuerdan dónde estamos. Ante el bajón de fieles han copiado experiencias ya probadas en Reino Unido, Países Bajos o Estados Unidos. No hay duda de que las prestaciones del espacio son inigualables. Y ahora que sufrimos con el cambio climático, no es mal refugio. De vestirse de domingo para ir a misa, a sudar la camiseta.