La prioridad en Adamuz: entregar los restos mortales a las familias
Ya se han identificado 43 cadáveres
Los investigadores de la Guardia Civil trabajan sin descanso desde que dos trenes colisionaron el 18 de febrero a la altura de Adamuz (Córdoba). Hasta ahora han recuperado 43 cadáveres, que han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal. Los forenses realizan las autopsias mientras agentes de Criminalística les toman las huellas y muestras de ADN. Estas se envían a los laboratorios de la sede central en Madrid, donde son cotejadas con las que han facilitado en las sedes habilitadas con las que han aportado las personas que han denunciado la desaparición de sus familiares. Mientras, el equipo de catástrofes realiza las pruebas periciales y recoge evidencias junto a los efectivos de la Policía Judicial, que redactan los informes que presentarán a la jueza que instruye las diligencias. Han realizado una inspección ocular en la escena de la tragedia, revisando el estado de las vías, desvíos y el sistema de señalización en el punto del impacto. Toman muestras de piezas metálicas que se analizan en el laboratorio para determinar si hubo desgaste de materiales o fallos mecánicos invisibles al ojo humano. Se debe determinar si la rotura fue la causa (por fatiga del material o falta de mantenimiento) o una consecuencia (producida por el peso del tren al descarrilar por otro motivo). Analizar el tren: volcado de la caja negra que graba la velocidad, el frenado y otras señales de anomalía. Inspección de los bogies (ejes), sistemas de frenado y ruedas. Toman fotos de las marcas en los raíles y miden las temperaturas de las ruedas antes de que el entorno cambie. Se busca cualquier anomalía mecánica que pudiera haber desestabilizado el tren antes de llegar al punto de rotura de la vía, si hubo alguna señal de alerta no atendida o un fallo en el software de gestión de tráfico. Entrevistan a testigos y a trabajadores. El objetivo es realizar una reconstrucción virtual del accidente usando las fotografías y videos de drones, con las mismas condiciones meteorológicas que había en el momento de la mayor tragedia ferroviaria de España desde la del Alvia de Angrois.