Historias humanas de los migrantes que se juegan para la vida para conseguir una vida mejor
La dimensión de la avalancha sobre la frontera de Marruecos impide reparar en la pequeña, azarosa historia de cada uno de sus protagonistas
A veces hay tanta gente que no vemos a nadie. Ha pasado de nuevo, en Ceuta. Han llegado miles, se han vuelto miles también. Entre semejante multitud se nos ha hecho imposible reparar en las persosas. En ese joven que nada, en ése que alcanza la orilla, en ése que besa la tierra a la que llega. Protagonistas, cada uno a su manera, de una historia (aún sin cerrar) que en realidad no es suya, que les viene muy grande. Enorme. La peripecia individual -uno por uno- es apenas nada. Juntos y tantos, todo cambia: el choque entre dos mundos, la crisis, la emergencia humanitaria., esa resaca de culpas, reproches, amenazas a la que no se le ve un horizonte.En fin, la historia en mayúsculas, que aplasta a esa otra más pequeña -hecha de miedo, dolor, alegría, impotencia, inquietud. La que intentamos enfocar aquí buscando el detalle que esconde el inquietante plano general.