Grazalema, la localidad más afectada por la borrasca Leonardo
Desalojada toda la población, ya solo quedan los técnicos que evalúan la situación de cara a las próximas horas
Con picos y martillos tratan de abrir una zanja por una carretera inundada para devolver el agua a su cauce. El pueblo de Ubrique se ha unido para salvar sus casas. Unos con escobas y otros montando una improvisada barricada. Por allí pasa todo el agua de Grazalema, que hoy es un pueblo fantasma. Ninguno de sus 1.500 vecinos ha dormido esta noche. Un hombre de 75 años fue el último desalojado por la Guardia Civil. Desde el polideportivo de Ronda, donde han sido reubicados, no se quitan de la cabeza lo que ha ocurrido. Se ha ampliado el perímetro de seguridad y 130 vecinos han sido desalojados de un hotel a 4 kilómetros y también han sido trasladados a Ronda. Los técnicos están monitorizando el terreno y hasta dentro de una semana no se espera que puedan volver a sus casas.