La gravedad del incendio de Aragón obliga a desalojar tres municipios tras quemar más de 1.000 hectáreas
El Gobierno autonómico eleva a nivel dos el Plan Especial de Protección Civil ante un fuego complejo con un gran potencial de destrucción
La Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha desplegado en el epicentro del incendio forestal que afecta a Aragón, donde los equipos de extinción trabajan intensamente frente a un avance implacable de las llamas. El fuego ya ha carbonizado más de mil hectáreas de terreno en una zona especialmente compleja, lo que ha llevado al Gobierno de Aragón a elevar a nivel dos el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales. Las autoridades han advertido de que se trata de uno de los fuegos con mayor potencial de crecimiento y destrucción que ha sufrido la comunidad en los últimos tiempos. La virulencia de las llamas ha obligado a desalojar de forma preventiva a los vecinos de las localidades de Orés, Asín y Luesia, mientras que otras tres poblaciones de la zona se mantienen en estado de alerta. Asimismo, la evolución del incendio ha afectado a la red viaria, obligando a cortar la circulación en varias carreteras. Las labores de control se presentan especialmente difíciles debido a unas condiciones meteorológicas muy desfavorables, marcadas por el viento, las altas temperaturas y la baja humedad, factores que lo convierten en uno de los incendios más peligrosos registrados en la región.