La Generalitat se plantea tomar medidas para regular el transporte de viajeros en autobús
Está estudiando prohibir que los usuarios vayan de pie en tramos peligrosos
Los Mossos d’Esquadra analizan el autobús a fondo. Tratan de buscar algún fallo achacable a la mecánica que pudiera haber motivado el accidente. Vigilan frenos, ruedas y suspensiones, aunque la teoría que cobra más fuerza puede ser el número de personas que viajaban de pie realizando el empinado y estrecho trayecto, con curvas muy cerradas. Los investigadores tratan de saber dónde estaban los que iban de pie, si en un lado o en otro. En caso de volantazo o frenazo, se pudo originar un efecto barco que habría podido desestabilizar al autobús y hacerlo caer por el terraplén. Había 65 plazas con asiento y al menos viajaban otras 22 de pie, algo que sigue ocurriendo en plena hora punta. Ahora, desde la Generalitat se plantean prohibir que los viajeros vayan de pie en rutas especialmente peligrosas.