El 'gas de la risa': de inhalar 200 globos a la silla de ruedas

El 1'7% de los adolescentes de entre 14 y 18 años lo consume

18 de marzo 2026 - 14:52

Lo que comienza como un juego, inhalando globos con óxido nitroso, en festivales y botellones está terminando en las unidades de neurorrehabilitación de los hospitales. Conocido popularmente como el 'gas de la risa", se ha convertido en la droga de moda entre los jóvenes debido a su bajo coste y su engañosa apariencia de inocuidad. Se compra fácilmente por internet como cartuchos de repostería para uso alimentario o para globos de cumpleaños. Según un informe del Instituto Guttmann, el 1,7% de los jóvenes españoles de entre 14 y 18 años ya lo consume.

"El consumo continuado de este gas interfiere directamente con el metabolismo de la vitamina B12, una pieza clave para el funcionamiento del sistema nervioso. El déficit de esta vitamina provoca la pérdida de mielina, la "capa protectora" de las neuronas, causando daños graves en la médula espinal. Pacientes muy jóvenes llegan a los hospitales con tetraparesia o paraparesia (debilidad en las extremidades), lo que les impide caminar o incluso mantenerse en pie. En centros como el Instituto Guttmann, solo uno de los cinco pacientes graves atendidos por este consumo logró una recuperación total; el resto convive con déficits de movilidad y sensibilidad" alerta la Dra. Margarita Vallès, médico especialista de este centro de Barcelona.

Este paciente se sentaba en el sofá e inhalaba un globo detrás de otro, hasta 200 al día. La falsa percepción de seguridad, como si se tratase de una drogas blanda, hace que el consumo se perciba como inocuo. "Muchos jóvenes llegan a perder la noción de dónde tienen las piernas o necesitan silla de ruedas para desplazarse", relata esta especialista. Los padres y familiares de estos chicos suelen ser los últimos en enterarse de estas adicciones, subraya Cristian Hinarejos Vicente, Terapeuta especializado en conductas adictivas en el Centro de desintoxicación VidaNova de Quart de Poblet (Valencia), donde trabaja.

" Ahora la tendencia es a aspirar directamenter el gas que sale de los cartuchos a temperaturas bajísimas. Esto provoca daños y quemaduras en la boca y vías respiratorias, además de daños irreversibles en el cerebro. Al no aparecer en los test de drogas convencionales, muchos casos quedan camuflados bajo otras dolencias, retrasando el tratamiento vital" relata. Lo que provoca es hormigueo, disfunción en las piernas, inhibición, desconexión cerebral con graves consecuencias.

Algunos ayuntamientos como el de Mataró (Barcelona) se plantean prohibirlos en espacios públicos. No está considerado como una droga pero es una sustancia nociva. La venta no regulada es ilegal. Puede acarrerar hasta tres años de cárcel.

Atlas News
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