Las filtraciones en el agua por las lluvias dejan ‘secos’ varios pueblos en Cataluña
Los ayuntamientos trabajan ya para eliminar las impurezas
Cargados con garrafas, los vecinos de Sils acuden a un camión cisterna para conseguir agua; es la forma que tienen de beber o cocinar después de que varios ayuntamientos de Cataluña hayan prohibido el consumo de agua del grifo tras las fuertes lluvias de los últimos días. Solo se usa, por ejemplo, para lavar los platos, por eso en los bares las garrafas son la única forma de mantener el servicio de cafetería. Solo en Sils esta situación afecta a unos 2.000 vecinos. Las lluvias provocaron que a los sistemas de suministro del pueblo llegaran sedimentos. El Ayuntamiento ya trabaja para eliminar las impurezas, mientras los vecinos confían en que este problema se resuelva pronto.