Un estudio pone cifras al impacto en la salud de la erupción de La Palma
Cinco años después se detectan problemas respiratorios y de salud mental
Cinco años después de la erupción del volcán de La Palma, sus efectos se siguen notando en la población. La nube de cenizas impactó en la salud de los palmeros más de lo que se había imaginado. El proyecto “Ashes” ha puesto nombres y cifras.
David Díaz, investigador del proyecto, explica que durante la erupción hubo pocas consultas por eventos respiratorios, pero que después de la erupción se multiplicaron. La razón nos la da Alberto Ruano, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Las cenizas, explica, son partículas sólidas que en función de su diámetro pueden llegar también a zonas muy profundas del pulmón, causando un efecto irritativo o inflamatorio de manera permanente. “Estamos hablando de un 6% en la zona con muy baja exposición frente a un 13-14% de la gente que estuvo expuesta directamente”, asevera. Unos efectos que impactan más en los más vulnerables, como los niños que en sus casas tenían exposición al humo ambiental de tabaco.
En 5 años de investigación han participado más de 1.000 personas, con entrevistas de más de una hora de duración, y se han hecho más de 4.000 espirometrías. Han repetido dos veces las pruebas porque querían ver la película completa de este estudio que ha descubierto más que afección respiratoria. También han detectado una mayor sintomatología en cuanto a salud mental, lo que se traducido en un mayor consumo de ansiolíticos.
El proyecto “Ashes” es pionero en el mundo. Según David Díaz va a tener mucha repercusión a nivel internacional porque metodológicamente no ha hecho nada igual.