Estremecedores relatos de supervivencia tras el accidente del AVE
Los testimonios reflejan el impacto emocional y la fortuna de salir ilesos de una tragedia que marcó un antes y un después
Hoy Fernando todavía necesita cerrar los ojos con fuerza para recordar que todo lo vivido fue real. Aquel día, tras el accidente, salió de su vagón del AVE no para huir, sino para socorrer a otros viajeros. Entre la confusión del momento, ayudó a rescatar a heridos utilizando camillas improvisadas, un ejercicio de solidaridad en el que reconoce que resulta imposible no romperse al intentar explicar lo inexplicable. Por su parte, Patricia vivió el suceso desde una perspectiva igual de sobrecogedora. Actualmente embarazada, sabe que con el paso del tiempo le podrá contar a su hijo que ella también volvió a nacer hace unos meses. Su nombre formaba parte de esa lista de afortunados que hoy pueden seguir abrazando la vida.