España refuerza su apuesta por los sistemas aéreos no tripulados con la formación de 500 nuevos pilotos en Matacán
La única escuela nacional de UAS multiplica su actividad en pleno auge de estos sistemas clave para defensa y seguridad
La base aérea de Matacán se ha convertido en el epicentro nacional de la instrucción en Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS), unos dispositivos capaces de operar de forma silenciosa, prácticamente indetectable y con capacidad para identificar objetivos desde 10.500 pies de altura. Lo hacen a través de cámaras electroópticas y cámaras infrarrojas y consiguen designación de coordenadas para dar un mayor apoyo a los equipos en tierra. Su uso se ha disparado en operaciones de búsqueda, rastreo y apoyo a convoyes, ya que pueden adelantarse hasta diez kilómetros para vigilar el terreno y localizar amenazas. En sus instalaciones se encuentra la única escuela de pilotos de UAS de España, un centro que este año formará a 500 alumnos, una cifra que refleja el auge imparable de estos sistemas en el ámbito de la defensa y la seguridad. En el simulador de vuelo entrenan miembros de todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, incluido el CNI, sometidos a ejercicios que replican escenarios operativos con la máxima fidelidad. “El UAS es ya parte esencial del presente de la defensa, un escuadrón más en el aire con un protagonismo exponencial”, destaca un coronel del centro. Los futuros operadores comparten esa visión: “Entrenamos de la forma más realista posible”, señala una alumna, convencida de que la preparación “a la altura y desde la altura” es clave para afrontar los desafíos del nuevo tablero geopolítico.