Las enfermedades zoonóticas se expanden impulsadas por la globalización y el cambio climático, advierte Juan José Badiola
El veterinario alerta de que ya existen hasta 300 enfermedades zoonóticas registradas y defiende una colaboración internacional entre sanitarios, veterinarios e investigadores para contenerlas
Las enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten de los animales a las personas, representan una amenaza creciente para la salud global debido a factores como la globalización, el cambio climático o la destrucción de ecosistemas. Así lo ha explicado el veterinario Juan José Badiola, que advierte de que actualmente existen registradas hasta 300 enfermedades zoonóticas en el mundo.
Badiola recordó que estas patologías “están representadas en todas las especies animales” y subrayó que históricamente una de las principales vías de transmisión ha sido la alimentación, a través de productos contaminados por agentes biológicos. Según explicó, existe “una amplia gama” de virus, bacterias y parásitos capaces de pasar de animales a humanos con distintos niveles de gravedad.
El especialista insistió en la necesidad de estudiar cada enfermedad de manera individualizada, analizando sus síntomas, vías de transmisión y posibilidades de tratamiento o vacunación. “Tenemos una gran variedad de situaciones según la enfermedad”, señaló, al tiempo que alertó de que mientras algunas patologías están cerca de ser erradicadas, continúan apareciendo nuevas amenazas.
El veterinario apuntó además a varios factores que favorecen la expansión de estas enfermedades. Entre ellos destacó la globalización y el intercambio constante de mercancías, así como la elevada movilidad internacional de personas y animales mediante el transporte aéreo, que facilita el desplazamiento de agentes patógenos entre continentes en cuestión de horas.
También puso el foco en las consecuencias del cambio climático y las alteraciones medioambientales. Según explicó, el aumento de temperaturas está permitiendo que vectores transmisores como mosquitos y garrapatas sobrevivan en países donde antes no podían hacerlo. A esto se suma la degradación de ecosistemas y las talas masivas, que alteran los hábitats naturales y concentran poblaciones animales en espacios reducidos, aumentando las posibilidades de transmisión de enfermedades.
Badiola alertó igualmente de la capacidad de mutación de algunos virus, especialmente los ARN, como el coronavirus. Estos microorganismos necesitan infectar células para reproducirse y son especialmente propensos a sufrir cambios genéticos que les permiten adaptarse, resistir tratamientos o incluso saltar de una especie a otra. “Cuando hay muchas infecciones se producen mutaciones de defensa”, explicó, lo que puede hacer que ciertos fármacos pierdan eficacia.
El especialista calcula que las enfermedades zoonóticas provocan cada año centenares de miles de fallecimientos en todo el mundo. En su opinión, lo que antes era un problema limitado o residual en determinadas regiones se ha convertido en una preocupación global. “Cualquier enfermedad puede aparecer en cualquier lado”, advirtió, debido a la combinación de factores ambientales, biológicos y sociales que favorecen su expansión.