Los efectos nocivos del uso excesivo de pantallas en las habilidades sociales de los niños
Casi la mitad de los padres no relaciona los dispositivos con el aislamiento social de sus hijos
Que pasamos todo el día pegados al teléfono, es un hecho. Pero todavía podemos educar a los más jóvenes para que no cometan nuestros errores. Un mal uso de las pantallas es dañino, no solo para la salud cognitiva, también, para las habilidades sociales.
El problema no son las horas de exposición sino las habilidades sociales que dejan de aprender. Se agrava cuándo los niños se quedan solos y las pantallas se convierten en el canguro veraniego.
Difícil convencerles si los adultos no predicamos con el ejemplo. El cuarenta por ciento de los padres no relaciona el uso de las pantallas con el aislamiento social de sus hijos.
Todo esto en una sociedad la española que está a la cabeza en adicción juvenil a las pantallas. El 21% de los adolescentes tienen un consumo problemático de internet, casi el doble que la media europea.