Así es el duro día a día en la playa del Trampolín de Ceuta
Las redes sociales además amplifican una realidad distorsionada
Las fotos que sube a sus redes sociales poco tienen que ver con su día a día en Ceuta. Malvive en la playa del trampolín. En casa aún piensan que está más cerca de ser futbolista profesional en Europa, pero da patadas a un balón para matar el tiempo a la espera del siguiente reparto de comida y así lleva más de un mes. Distorsión de la realidad que muestran a sus familiares en marruecos con las fotos y vídeos que toman los inmigrantes por toda la ciudad y amplifican una realidad, nada real. Mohamed nos atiende de espaldas. Hay motivos contundentes para ocultar su rostro: “la gente no quiere sacar la cara. Porque no quieren que la familia vea cómo funcionan las cosas”. En el trampolín, el día a día, no es fácil ni mucho menos. Y mientras en marruecos, los sacrificios de las familias que pueden hacerlo continúan. Dinero para seguir soñando. Pero esa nueva realidad, no llega.